Todos los días tomamos nuevas direcciones que están determinando nuestro futuro, conscientemente o sin entender esas decisiones las tomamos. En el presente nos preguntamos por qué estamos en esas situaciones y a veces creemos que la vida es injusta, y nos desmoronamos. Cuando hacemos un análisis del porque, en el mejor de los casos asumimos responsabilidad y decidimos condenarnos y culparnos. En el peor de los casos culpamos a otros o las circunstancias sin llegar al verdadero propósito que la escuela de la vida nos quiere enseñar.

Moises el hombre que aprendió a vivir en los tres extremos de la vida nos dice que hay determinaciones que van a otorgarnos los mejores resultados a nuestro peregrinaje.

Los tres extremos de la vida que Moises vivió fueron la opulencia de Egipto, el sufrimiento de experimentar un fracaso que lo llevo a emigrar y la bella recompensa de ser el mayor estratega, líder y visionario que lo immortalizo en el hombre más influyente de toda la historia.

Éste fue el consejo que enseño a la nación más influyente de todo los tiempos, a pesar de ser hijos de las promesas que Dios había dado a sus padres, les enseño como hacer posible que se cumpliera el Pacto que El Omnipotente les otorgo a sus padres.

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; Deuteronomio 30

  • A los cielos y a la tierra llamo por testigos, Dios al formar su creación los codificó con leyes universales que responden a la determinación  de cada persona.
  • La vida, la muerte, la bendición y la maldición; la existencia esta determinada a dos polos,  los cuales tienen sus propios códigos.
  • Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, el consejo de moisés es que aprendamos los códigos de la vida y de la bendición, y es interesante que el no nos dice que escojamos  entre la vida y la muerte ni entre la bendición y la maldición, ya que por naturaleza siempre escogemos el mal que el bien, la muerte que la vida.  Es por ello que escoger la vida y la bendición es una determinación que causara que se activen los códigos los cuales rigen la creación para bendecirnos