A lo largo de la historia bíblica oímos a Dios diciendo a los creyentes que se levanten, no importando en que situación se encuentren. El profeta Isaías fue uno de los precursores de este mensaje para que aprendiéramos que ingredientes se necesitan para levantarse.

Despierta, despierta,

  • Cuando hemos estado demasiado tiempo en una misma situación por buena o por mala que sea, estamos dormidos inconscientemente.
  • Es por ello que esta orden de despertarse es imperante cuanto más cuando sentemos que no la necesitamos

Vístete de poder,

  • Toma tus fuerzas, no aceptes esas voces que te dicen que no puedes, pues Dios siempre dará fuerzas al que no tiene ninguna solución.

oh Sion; vístete tu ropa hermosa,

  • Cambia tu semblante, vístete como un elegido de Dios, como un creyente que sabe en quien confía (Jesús). No permitas que las circunstancias ni que las personas determinen como lucirás.

oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo. 

  • A través de nuestro Señor Jesús se nos dio la victoria y todo lo que en un tiempo estuvo en tu contra por el sacrificio del Señor se nos ha otorgado la victoria sobre el mundo, las tinieblas etc. El Señor Jesús lo dijo así:… Para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido alumno.
  • Por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion. 

  • Toma la determinación de no vivir por las experiencias pasadas, suelta y no permitas que el pasado te sirva de ancla para tu futuro,
  • Fuiste llamado para vivir en el poder de las misericordias de Dios que son nuevas cada mañana.

Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados.

  • Dios ya determinó tu victoria y te adquirió por el precio de la sangre preciosa de Jesús, y toda provisión que necesitas ya te fue otorgada para que te puedas levantar y ser más que victorioso.