Podemos analizar la existencia desde dos perspectivas de tiempo, el eterno y el relativo. Ambos son exactos y existentes. El eterno es el que determina lo que en el tiempo relativo puede suceder y el relativo es el que determina el momento y espacio en el cual nos movemos.

Dios, al otorgarnos su salvación, nos llamó a experimentar nuestra existencia desde la perspectiva del tiempo eterno.

En el relativo puede suceder lo que en el tiempo eterno fue determinado y es por esa razón fue que el Señor Jesus nos dice que al orar debemos solicitar que la voluntad del Padre sea hecha. En breve, lo que en la eternidad ya fue determinado, se manifestara en nuestro tiempo relativo.

Los principios de cómo acceder a las cosas eternas están escritas en Romanos 8:

18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

  • Lo que te acontece en tu tiempo relativo jamás impedirá lo que en en el eterno está determinado para ti.

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 

  • En el eterno está establecido que tu situación relativa siempre será para tu bien, que te sustentó con maná en el desierto, alimentos que tus padres no habían conocido.

29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 

  1. A los que antes conoció. Tu existencia no inició en tu engendramiento, sino que en la eternidad.
  2. Los predestinó. Ni tu ni tu existencia son una casualidad, fuiste predestinado (que tiene que acabar de una manera determinada).
  3. Para que fuesen hechos conformes. Tu propósito fue hecho en la eternidad.

30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

  1.  Estos también llamó. De acuerdo con lo que determinado en la eternidad El Señor se ha propuesto que sea hecho en ti.
  2. A éstos también justificó. Te aprobó dándote su Gracia.
  3. Estos también glorificó. Te Reconoce y te exalta en tu llamado

Debemos aprender a orar y a vivir en los principios de la eternidad pues el Omnipotente así lo determino para ti.